Mes: octubre 2008

El antropólogo

Rafael Strauss K., Miguel Acosta Sainges. Biblioteca Biográfica Venezolana, El Nacional-Fundación Banco del Caribe, vol. 90, 2008. 129 páginas.

Del mismo modo como resulta para los artistas, la biografía de los pensadores e intelectuales es su obra. La importancia que pueda tener eso que suele llamarse “la vida íntima”, en relación con ellos, termina por ocupar un sitio menor, y en algunos casos hasta de poco interés. El biógrafo que reconstruye el camino vital de alguna personalidad de monto significativo para un país, sabe que su trabajo se sostiene mayormente en la finura, en el tino con los que mira previamente y no en la inclusión sin orden ni concierto de todo aquello que puede decirse de alguien. Quizá, por eso, el trabajo de dificultad para el historiador sea el de escoger aquello que debe quedar fuera de lo contado; establecer cuál es el “trazo” más fiel del perfil que busca, hasta dónde llega el lápiz de su dibujo. Es lo que nos ofrece el historiador y profesor Rafael Strauss en esta obra acerca de una de las vidas fundamentales en la cultura de nuestro país: la de Miguel Acosta Saignes.

Miguel Acosta Saignes (1908-1989) fue un creador, un formador de cultura en el amplio sentido del término. Aunque su disciplina de trabajo fue la antropología, en su vertiente etnológica, su labor en la construcción educativa e institucional de los primeros años del siglo XX puede calificarse hoy de invalorable. Perteneció a la conocida Generación del 28, que como el lector recuerda, fue aquella camada de muchachos estudiantes que se opusieron con fervor al estado de cosas durante la dictadura gomecista y de la cual emergió un grupo más decantado de hombres y mujeres que asumieron, tiempo después, las líneas de desarrollo que llevaron a nuestro país hacia la modernidad. Acosta Saignes viene de esa generación y la marca de su itinerario intelectual no hizo sino acrecentar ese compromiso inicial con su tierra y su pueblo.

Según nos cuenta el profesor Strauss, Acosta Saignes dejó fundamentales logros en varios aspectos de la vida intelectual nuestra: en el campo antropológico sentó las bases de los estudios de etnohistoria con la publicación del titulo Estudios de etnología antigua de Venezuela, publicado en la década de los 50, y al que se le adjudica la aparición de conceptos clave en la comprensión de nuestro pasado originario. El libro establece por vez primera una perspectiva que considera a las culturas existentes previas a la llegada de los europeos a nuestro continente, como culturas completas, formadas, con historia, estructura social, organización comercial y política. Con esto, y seguramente a partir de aquí, propone el uso del calificativo “prehispánico” y no el de “precolombino” para referirse a las culturas originarias, calificativo que significó un paso necesario en la comprensión de nuestro pasado más remoto. Otras obras fueron engrosando su labor investigativa, como la que agrupa el estudio sobre el latifundio en Venezuela, pero esta despunta entre las demás por su calidad y alcance.

Pero aparte de esta actividad, Acosta Saignes fundó la Escuela de Periodismo de la Universidad Central de Venezuela, por el año de 1947. Fue hombre de diatriba pública: creó, junto con entrañables amigos, revistas y publicaciones como la Gaceta de América, que en los años treinta aportó líneas de pensamiento y discusión de inéditos alcances para entonces. Fue profesor, poeta y, tal vez de entre las actividades que aún pueda recordar el lector, estuvo la de estudioso de nuestro folklore, que al decir del biógrafo, Rafael Strauss, para Acosta “la idea del estudio del folklore pasa por la comprensión de la historia de los oprimidos y desposeídos. Siendo el folklore tradición y esta, historia, su conocimiento debería abortar lo que Acosta llama ‘individuos amnésicos’,porque ‘quien todo lo ha olvidado y nada puede recordar, nace, como si dijéramos, cada minuto’”.

No dejemos, entonces, y siguiendo aquella idea, que se pierda la memoria de lo que somos, y aprovechemos la iniciación en el conocimiento de nosotros como pueblo, al recuperar, con esta biografía, la vida y el trayecto de este venezolano esencial.