Contra toda dominación

Mandela cover

Nelson Mandela ha sido un predestinado. Debía cumplir una tarea y lo hizo, fatalmente. Sabía, desde antes de convertirse en lo que hoy conocemos, que su propia existencia la llevaba una mano que no era suya. Ha vivido en función de una tarea ardua, con una obstinación, una tenacidad y una entereza ejemplares. Es lo que venimos a saber a partir de este hermoso libro de Yolanda Pantin, que nos acerca al personaje humano —al llamado Rolihlahla, “el revoltoso”, de la infancia— y al demasiado humano Nelson Mandela, el de la lucha antirracista, el de las peleas por los derechos civiles de todos, el de la voz que invocaba sin descanso a la Libertad, así, a secas.

Tuvo Mandela, desde la juventud, la suerte de saber escuchar y de estar rodeado de pocas pero importantes personas que lo iniciaron en la visión de su realidad social africana, del hierro candente que aplicaban los colonizadores sobre una tierra que no les pertenecía, a fuerza de trabajo esclavizante, de discriminación, de trato servil. Tuvo la suerte de estudiar, primero en las escuelas misioneras y luego, con las dificultades que un negro tendría en un país comandado por blancos racistas, en la universidad de Witt, en la que consiguió graduarse de abogado. Siempre con obstáculos, compartiendo las horas de estudio con trabajo en las minas de oro —Egoli se le llamó a Johannesburgo, que traduce “lugar del oro”—, pero tenazmente dispuesto a conseguir lo que todavía no sabía con claridad: cambiar el rumbo de su nación promoviendo la abolición del sistema de discriminación social quizá más terrible que haya implantado el hombre: el llamado Apartheid.

Mandela libro (a)Las raíces de ese sistema discriminatorio —sabemos al seguir leyendo— pueden rastrearse desde la formación de Sudáfrica como ciudad comercial, creada primeramente desde el siglo XVII por holandeses de la Compañía Holandesa de la Indias Orientales, que trajeron para poblar pero sobre todo para trabajar, a campesinos y granjeros de ese país y alemanes (los denominados boers). Luego, se sumaron a éstos algunos grupos religiosos franceses y, por supuesto, los propios habitantes de la región. Todo comienza a complicarse, dos siglos más tarde, cuando los ingleses logran asumir el control del territorio y desplazar a los primeros colonos. Así, para finales del siglo XIX y por la “fortuna” del descubrimiento de yacimientos de oro y de diamantes en el país, los británicos comienzan a pelear por quitar de en medio a todos aquellos que pudieran interesarse en la extracción mineral.

Desde ese marco histórico previo, la Sudáfrica del siglo XX va a dar al mundo el ejemplo —cómo decirlo— más clásico de racismo que se conozca hasta hoy. El apartheid no fue otra cosa que una legalización de la “separación” de las razas que componían y habitaban el país con fines que pretendían, según sus propugnadores, apuntalar la producción y el desarrollo. En otras palabras, fue la legitimaron de un sistema que mantenía bajo control a las mayorías étnicas compuesta no sólo de negros africanos, sino de hindúes y asiáticos. Podemos leer: “ la ley clasificaba a los sudafricanos en cuatro grupos raciales, cada uno con diferentes privilegios: blancos, colorados, hindúes y negros. Se consideraban blancos a las personas de origen británico y holandés; colorados a los hijos de blancos y negros o de blancos y esclavos traídos de Indonesia; hindúes a los descendientes de los trabajadores venidos de India; y negros a los pobladores autóctonos del país”. Y un poco más adelante, el libro nos deja saber una cosa terrible: “una persona de una raza determinada, especialmente en el caso de los negros, necesitaba un permiso de la policía para entrar en una zona o pueblo —se les llamó “batustanes” a estos guetos— de una raza diferente a la suya … Se dictaron leyes que prohibían el matrimonio interracial y que establecían plazas, autobuses, escuelas y universidades para las diferentes razas”.

Mandela libro (b)Y aquí es cuando la voz de Nelson Mandela comienza a sonar. A lo primero que se opuso fue a esta obligada tenencia de “pases” o permisos para circular. Fue la primera circunstancia que lo llevó a acuñar lo que él llamó “el largo camino hacia la Libertad”, como luego titularía su autobiografía. De aquí en adelante, no tendría sosiego en su tarea política y cultural, por definir, crear y deslastrar de tales condiciones a sus congéneres y a todo el que estuviera es situación de opresión civil.

Mandela fue llevado a juicio y acusado de traidor por sedicioso y opositor a las leyes de “separación” racial vigentes. Y en la prisión no hizo sino acrecentar su entereza y profundizar en sus ideales de concordia y de mejoramiento del trato entre humanos. Sus actividades en la cárcel son un tema para recorrer con tiempo. Veinticinco años le costó demostrar lo que parecía indemostrable cuando fue enjuiciado, en 1964. Lo que nos dejó, entre otras cosas, lo dijo en una memorable intervención en el proceso a que fue sometido. Dijo en aquel entonces: “He luchado contra la dominación de los blancos y contra la dominación de los negros. He deseado una democracia ideal y una sociedad libre en que todas las personas vivan en armonía y con iguales oportunidades. Es un ideal con el que quiero vivir y lograr. Pero si fuese necesario, también sería un ideal por el cual estoy dispuesto a morir”.

Tal vez muchos de nosotros no tengamos la oportunidad, en una simple vida, de llevar a término un destino tan cargado de necesarias reivindicaciones. Pero con Nelson Mandela, de seguro, podremos sentirnos igualados. Nunca escogió la muerte y logró lo que se propuso.

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Yolanda Pantin. Nelson Mandela. Editorial Los Libros del El Nacional. Colección Arcadia Nº 37, 2006, 42 páginas.Formato especial y edición ilustrada a todo color, diseñada para el lector joven.

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5 comentarios en “Contra toda dominación

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  2. ¡Hey, Marianela!

    Qué bien que pasas por aquí… Buenísimo que te haya gustado esta página, pero mejor todavía que te sirva para las clases. Eso es muy motivante.

    Ahora estoy preparando algo nuevo para poner aquí. Ya lo verás… (además, tu comentario me ha dado una idea, verémos si toma forma)

    En contacto.

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  3. HOLA ME ENCANTA PASAR POR TU PAGINA NELSON MANDELA ES MUY INTERESANTE…ME SIRVE MUCHO PARA EL COLEGIO…YA QUE ESTOY EN 2º AÑO DEL E.S.B …BUENO SALUDOS A TODOS!!!!

    QUE LE VALLA BIEN…

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  4. Hola, muy enriquecedor el resumen que has hecho sobre Nelsón Mandela, fue un guerrero mas en esta sociedad que siempre ha sido tan turbulenta, te felicito, cada vez que escribes sobre una determinada historia, provoca continuar y continuar leyendo, bien interesante. Carmen

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